Dentro del escenario de tratados y
alianzas en el ámbito continental, nos encontramos por un lado con el NAFTA(asociación
de EE.UU, México y Canadá) y por el otro el MERCOSUR(conformado por Argentina, Brasil,
Paraguay y Uruguay), pero sobre todas las cosas, tenemos un EE.UU que en el nuevo milenio
quiere erigirse como la figura dominante de las Américas.
Con motivo de la cumbre americana de presidentes,
celebrada en 1994,el entonces líder norteamericano George Bush y sus colegas, acordaron
que el ALCA estaría en funcionamiento once años después es decir a partir del año
2001.
No obstante ,resulta improbable en el corto plazo
la instrumentación de tan trascendental cambio económico en las Américas.Por ello los
EE.UU han comenzado a negociar en particular con cada uno de los países que en su larga
lista,necesita en el corto plazo,celebrar acuerdos económicos.
Ya vimos con anterioridad como Chile, miembro
observador del MERCOSUR,se había desprendido de la idea del Tratado Regional para avanzar
en la búsqueda de consenso con sus pares norteamericanos para celebrar convenios
recíprocos que posibilitaran la introducción de vinos,frutas y pescado especialmente en
el atractivo mercado americano.Tal situación finalmente no llego a realizarse en razón
de que las ventajas que EE.UU preveía conseguir fruto de las negociaciones
entabladas,finalmente no se llevaron a cabo y abruptamente se dieron por terminadas las
conversaciones por lo menos hasta un plazo no menor de 3 años.
Después siguió Brasil en la lista de
negociaciones,y la situación económica y política que se respira en estos momentos en
el Palacio del Planalto dificultarían por el momento cualquier tipo de negociación
bilateral con los EE.UU.
Si bien al país vecino le interesa poderosamente
la introducción de sus productos en el mercado americano,quiere negociar esa estrategia
en conjunto con sus socios regionales del MERCOSUR,quizás tratando de buscar el apoyo del
bloque económico en su conjunto para salir airoso en la aventura comercial.
Durante la reciente III Cúpula de las Américas
celebrada en Québec,el Presidente Fernando Henrique Cardoso en su discurso
enfatizó..." que el Brasil concuerda que hay un espacio para un acuerdo bilateral
entre los EE.UU y el MERCOSUR,antes de la creación del ALCA,y consideró,también
inadmisibles las conversaciones que pretendan dividir el bloque sudamericano.Se trata de
una tentativa clara de contener el ímpetu argentino de cerrar un acuerdo comercial con
los americanos". "Para el Brasil el fortalecimiento del MERCOSUR es una
estrategia importante en las negociaciones del ALCA.El país pretende negociar en nombre
de este bloque.lo que le dará más representatividad en la defensa de sus puntos de
vista.". "El Brasil desea que el ALCA mejore las condiciones del pueblo y
reduzca las asimetrías existentes.No siendo así,el ALCA sería irrelevante,o en el pero
de los casos,indeseable.."
En la misma reunión las autoridades
brasileras,escucharon del presidente De La Rúa decir "...que el MERCOSUR para la
Argentina es una prioridad absoluta ",más recientes declaraciones del Ministro
Cavallo apuntan en dirección contraria a lo expresado por el primer mandatario.
Ya comenzaron de manera informal a raíz de una
propuesta norteamericana,a generarse en el ámbito político de Argentina,la posibilidad
de estrechar vínculos comerciales en forma conjunta entre los dos países.Al cruce de las
mismas el Canciller Rodríguez Giavarini expresó con énfasis que nuestro país...tiene
políticas claras,cumplir con los acuerdos internacionales y la ley.
Desde la óptica del comercio exterior y los
negocios internacionales,apartarse de lo firmado en tratados internacionales,que son
supremacía en nuestra Constitución Nacional,provocaría la desazón de los inversores
extranjeros,darían una imagen poco confiable ante el espectro mundial y regional y
reafirmarían sus conceptos sobre nuestra tan mentada seguridad jurídica.
Desde el punto de vista de los Tratados
internacionales más importantes firmados por nuestro país,sin duda la OMC y el
MERCOSUR,condicionan las políticas argentinas en materia de comercio exterior y negocios
internacionales.Recordemos que en nuestra Carta Magna reformulada en 1994,los tratados
internacionales tiene jerarquía superior a las leyes,generando derechos susceptibles de
exigibilidad en los tribunales argentinos.
Pretender violar el Tratado de Asunción,dará
lugar a un procedimiento de solución de controversias establecido por el Protocolo de
Brasilia o a recursos ante la justicia ordinaria.Es necesario unificar el criterio
respecto a nuestra política exterior,que subyace en las ambiguas declaraciones de los
Ministros de Economía y Relaciones Exteriores,que perteneciendo al mismo gobierno
pretenden encauzar por diferentes vías la resolución de los problemas en nuestro
comercio exterior.
Nuestro vecino Brasil,nos ha dado muestras
elocuentes,que habiendo sido tentado por los EE.UU para comerciar unilateralmente,a pesar
de su alicaída economia exportadora y su gravísimo problema energético,ha entendido que
es parte de un bloque regional y que debe observar respeto a sus vecinos,con quienes
comercia desde 1991 en un régimen de asimetrías y acuerdos arancelarios pactados,que
determinaron un aumento progresivo de sus divisas exportadoras y que para el plan
2000/2005 prevén un aumento del 30% de las mismas.
Debemos respetar nuestros compromisos
internacionales,más allá de que los mismos sean rentables o deficitarios,en ese sentido
democrático honraremos nuestra sagrada ley suprema:la Constitución de la Nación
Argentina.