La jueza María Isabel Lapolla,
semanas después de haberse acogido a los beneficios de la jubilación, luego de trabajar
más de treinta años en el Poder Judicial, me dijo: "estamos asistiendo a la más
importante transformación de toda la historia del servicio de justicia"
Debo confesar que, en el primer momento, me pareció una exageración. Pero luego
me detuve a pensar que durante milenios- los operadores del derecho hemos
considerado que nuestra única herramienta era la palabra, oral o escrita, pero sólo
ella. Desde Hammurabí hasta Ulpiano y desde Ulpiano a Calamandrei, todo ha sido
palabras... y palabras. La introducción de la informática en el ámbito
forense, nos ha hecho descubrir que esa y otras tecnologías pueden ser maravillosos
elementos para auxiliar y mejorar nuestra labor. Trataré de hacer un inventario
(inevitablemente incompleto), de las transformaciones que se están produciendo, y las que
veremos en el futuro cercano:
"VAMOS DEJANDO ATRÁS LA FORMA ARTESANA DE TRABAJO TRIBUNALICIO Y
HEMOS ENTRADO A UNA PRODUCCIÓN DE TIPO INDUSTRIAL ".
Hablar de producción de tipo industrial parecería inapropiada para nuestro
trabajo, ya que no hay dos expedientes iguales, ni tampoco justiciables idénticos. Cada
uno tiene su individualidad, que debemos respetar.
Pero hay proveídos que se repiten diariamente y conforman la mayor parte del
trabajo tribunalicio, como también hay listados y estadísticas que pueden surgir
automáticamente de las computadoras, reemplazando a la tediosa tarea personal.
Además, el autor de esta frase, juez Toribio Enrique Sosa, no se ha referido a la
fábrica de la época de Henry Ford I, de donde salieron los Ford T en millones de
unidades iguales, sino a la actual donde la adaptación al cliente en masa está
reemplazando a la producción en masa.
Hay que tener en cuenta que la producción industrial informatizada (o robotizada)
utiliza modelos (archivos) que se pueden modificar o cambiar rápidamente para obtener
como resultado (edición) una o varias unidades distintas a las estandarizadas. Y eso es
lo que estamos haciendo todos los días en los juzgados que trabajan con red interna.
Por si aún quedare alguna duda, es oportuno recordar que en el año 1995, decía
Bill Gates: ". Levi Strauss y Co. está experimentando ya con pantalones vaqueros
para mujeres hechos según la necesidad del cliente... de acuerdo a sus especificaciones
exactas, en cualquiera de las 8.448 combinaciones diferentes de cadera, cintura, medidas y
estilos..." ("Camino al futuro", pág. 164, Ed. 1995)
LA MESA DE ENTRADAS VIRTUAL REEMPLAZA A LA
QUE HOY CONOCEMOS
A medida que se van estableciendo redes internas en cada juzgado, se ha ido
colocando una terminal a disposición de los abogados y demás interesados, que en algunos
lugares se las denomina "de autogestión", en otras "pantalla de
consulta" o "quiosco".
Cuando se logra una LAN departamental, aparece la denominada "mesa de entradas
virtual", conjunto de cinco o diez monitores donde los interesados pueden consultar
los proveídos, sentencias e historia de cada expediente, de cualquiera de los juzgados.
Esa misma información, se está comenzando a difundir por Internet, con
posibilidad de copiarlos e imprimirlos desde el estudio jurídico. Estas novedades están
reduciendo en más de un 70% la concurrencia a los juzgados.
Si a ello le agregamos la posibilidad de presentar escritos por vía de correo
electrónico, veremos prácticamente desaparecida la mesa que tanto nos angustia en la
actualidad.
LA FECHA DE NOTIFICACIÓN DEJARÁ DE SER UNA VERDAD FORMAL,
PARA PASAR A SER UNA VERDAD OBJETIVA.
Desde tiempo inmemorial, las legislaciones procesales han recurrido a ficciones
como la "notificación automática", para que no se detenga el proceso. En la
Argentina y otros países todo litigante queda notificado los martes o los viernes, aunque
no haya leído el proveído. En México, al día siguiente de la publicación del
movimiento en el Boletín Oficial. Estas son verdades formales, muy necesarias... antes de
la era informática.
También sucede que, cuando se ordena librar cédula, el letrado puede leer el
proveído en mesa de entradas y no queda "notificado" hasta que, cinco, diez o
quince días después llega a su estudio el oficial notificador.
Estas ficciones, imprescindibles en otras épocas, no tienen razón de ser en la
actualidad, cuando contamos con medios eficientes para considerar notificada a la parte en
el momento que llegue a su domicilio constituído (o E-mail constituído) el correo
electrónico, que puede salir automáticamente cuando se despacha el proveído.
Estamos en condiciones de llegar a la verdad real u objetiva, en materia de fecha
de la notificación. Ellas dejarán de ser el resultado de la actividad de los oficiales
judiciales (con sus debilidades humanas): el servidor registrará automáticamente el
momento en que llega el electrocorreo a la casilla E-mail del letrado. Y también, con un
programa especial, se podría determinar el momento que el destinatario "abre"
el mensaje.
Pero la cosa no termina allí. Hay juzgados que están difundiendo sus proveídos
por Internet (salvo los casos donde sea necesario el secreto), y en pocos años estarán
en el ciberespacio todos los tribunales. Este pronóstico ha provocado a la Dra. Marta
Capalbo para hacer la siguiente reflexión: "si todas las resoluciones judiciales
tienen estado público a través de Internet, podemos considerar notificados a los
litigantes, sin ninguna otra formalidad".
Podemos comenzar a pensar que, de la misma manera que se ha impuesto en la doctrina
la "carga dinámica de las pruebas", también la puede haber en materia de
notificaciones, porque tal como lo ha dicho el juez Toribio Sosa estamos llegando a una
situación donde no se podrá hablar de "notificación ficta", sino de
"ignorancia ficta".
LOS PLAZOS PARA CIERTOS
ACTOS PODRÁN SER MÁS AMPLIOS, SIN AUMENTAR EL TIEMPO TOTAL DEL PROCESO.
Al quedar notificados los proveídos
en el mismo día que son dictados, podrán concederse traslados por siete u ocho días, en
vez de cinco, sin que resulte perjudicada la duración total del juicio.
Ya existe una tendencia en ese sentido: en el proyecto de reformas al código
procesal para la provincia de Buenos Aires redactado por Morello, Arazi y Kaminker, se ha
establecido un plazo de diez días para la apelación (en vez de los cinco tradicionales).
Pero el escrito debe presentarse con su fundamentación. En consecuencia, se concede más
tiempo y se ahorra tiempo.
EL ÁMBITO DONDE SE CELEBRAN LAS AUDIENCIAS NO ESTARÁ LIMITADO POR LAS
PAREDES DE LA SALA: TENDRÁ LA DIMENSIÓN DEL PLANETA TIERRA.
La videoconferencia nos permite
interrogar a procesados, en tiempo real, sin moverlos de la cárcel; o a testigos que
vivan en cualquier parte del mundo, sin que sea necesario su traslado.
Se acabarán los exhortos para
producir prueba fuera de nuestra jurisdicción. Todo se hará en la audiencia sin importar
la distancia. El juez, con la tecnología existente en el mercado, puede ver la cara del
declarante que esté a miles de kilómetros, preguntarle todo lo que fuere necesario, oír
sus respuestas y percibir sus gestos. También grabarlos.
Esta técnica solucionó serios
problemas a los italianos: para trasladar un "capo maffioso" desde la
cárcel hasta el juzgado, necesitaban movilizar cien carabineros.
EL SOPORTE ELECTRÓNICO REEMPLAZARÁ AL SOPORTE PAPEL.
El paso de la edad media a la edad
moderna estuvo signada por la introducción del papel y la imprenta en Europa. Ello
produjo un avance, un efecto multiplicador, que nadie había imaginado hasta entonces.
Ahora, esto que algunos denominan la posmodernidad, se caracteriza por la
eliminación del papel, reemplazado por el soporte electrónico. En el ámbito judicial,
desde 1997, en Toronto (Canadá) se están tramitando los juicios en "expedientes
electrónicos", y no cabe duda que hacia ese objetivo apuntan los proyectos que se
desarrollan en los distintos países.
El abogado redacta la demanda en la computadora de su bufete y la remite al juzgado
por vía telemática. Llegado allí el "paquete electrónico" se pueden hacer,
en forma automática, controles de virus y del cumplimiento de las formalidades legales
como así también cobrar el impuesto de justicia y demás gabelas directamente de la
cuenta corriente bancaria (o tarjeta de crédito) del abogado, por vía electrónica. Todo
el resto del proceso seguirá de igual manera y sólo estarán las personas en el juzgado
el día de la audiencia.
CONTROL Y ESTADÍSTICAS AL INSTANTE
Por lo general, los planes de informatización tienen el propósito de hacer una
red dentro de cada juzgado, cuyos servidores estarían enlazados por una red
departamental, pero también apuntan a una "intranet" que abarque todos los
organismos judiciales.
En esos casos, los superiores tribunales verán facilitada su función de
contralor, ya que en cualquier momento, podrán merituar el trabajo de cada organismo, la
cantidad de expedientes ingresados, de proveídos y sentencias realizadas. Con la misma
rapidez, estarán en condiciones de confrontar resultados a través de las estadísticas
que no demorarán meses o años en salir a luz, como ahora, sino que surgirán en pocos
minutos y tantas veces como se desee, sin costos.
DECRECERÁ LA NECESIDAD DE AMPLIACIONES EDILICIAS
La multiplicación desmedida de los
expedientes en la última década, ha generado necesidades edilicias que, por más que se
hayan ampliado, nunca satisfacen las necesidades.
Depósitos con estanterías hasta el techo, sótanos y hasta galpones utilizados
para el archivo de causas, que se conservan sólo durante diez años, siempre quedan
desbordados por la cantidad nueva que se genera.
La digitalización se ha convertido en la única solución. La primera experiencia
argentina la está haciendo la Contaduría General de la Nación desde el año 1996,
organismo que tenía acumulados cien millones de documentos en galpones del puerto de
Buenos Aires. La aplicación del nuevo sistema ahorra un 99,98% de espacio, lo que
significa que en un armario de tamaño reducido se puede almacenar la información de cien
mil expedientes judiciales, y no tendremos necesidad de destruir ninguno, ya que a
medida que pase el tiempo- nuevas tecnologías nos brindarán la oportunidad de guardarlos
en artefactos de menor tamaño.
Queridos colegas: No nos hemos
propuesto hacer una revolución en el servicio de justicia, pero estamos involucrados en
ella y sin poder optar entre ser espectadores o protagonistas, porque ineludiblemente
somos las dos cosas a la vez.
* Juez en lo civil y comercial de Pergamino, República Argentina
E-mail: labrada@satlink.com
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